El Vía Crucis Viviente regresa a Lorca el 30 de marzo con un gran despliegue escénico en el Calvario
El próximo lunes 30 de marzo, a las 21:00 horas, volverá a celebrarse en Lorca el tradicional Vía Crucis Viviente, una espectacular representación que tiene como escenario principal el Monte Calvario. Para la ocasión, se han dispuesto de manera gratuita hasta 1.500 sillas, aunque se prevé que la asistencia alcance las 4.000 personas.
El evento ha sido presentado por el concejal de Cultura, Santiago Parra, junto al presidente del Paso Morado, Ángel Latorre. Esta cita, organizada por la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón con la colaboración del Ayuntamiento, se consolida como uno de los actos más destacados de la Semana Santa lorquina.

La representación comenzará a las 20:30 horas desde la Iglesia de San Francisco, recorriendo las estaciones tradicionales hasta llegar al Calvario, un enclave declarado Bien de Interés Cultural. A lo largo del recorrido, se escenificarán distintos pasajes de la Pasión de Cristo mediante pequeñas secuencias, además de contar con dos escenarios principales donde se desarrollarán momentos clave como la Última Cena, el juicio, la crucifixión y la resurrección.
En total, participarán 125 personas entre actores y figurantes, junto a los tradicionales rezadores y el acompañamiento musical de la banda de tambores y cornetas del Paso Morado. La duración estimada del acto será de aproximadamente dos horas.

Parra ha animado a vecinos y visitantes a asistir a esta cita, destacando el realismo, la intensidad y la calidad técnica del espectáculo, especialmente en iluminación y sonido. Además, ha subrayado su importancia para dinamizar el Lunes Santo, una jornada con menor número de actividades dentro del calendario cofrade.
Como novedad este año, el Paso Morado, en colaboración con Limusa, ha editado una versión reducida del tradicional Librillo de los rezos del Vía Crucis, declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial. Se han impreso 2.500 ejemplares que estarán disponibles en los museos del Paso Morado, situados junto a la Iglesia del Carmen.
Desde la cofradía destacan que esta iniciativa refuerza su compromiso con la conservación y difusión del patrimonio cultural, al tiempo que impulsa el turismo religioso en la ciudad. Por su parte, Limusa ha colaborado no solo en labores logísticas habituales, sino también en la impresión de estos ejemplares.






