Los daños estructurales en la ermita de El Calvario de Lorca obligan a ampliar la restauración

Se ha modificado el proyecto para renovar el tejado y reparar las grandes grietas de la bóveda de la capilla mayor, del siglo XVIII

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Los daños estructurales en la ermita de El Calvario de Lorca obligan a ampliar la restauración.

Los daños estructurales en la ermita mayor de El Calvario, donde se venera al Cristo de la Misericordia, han obligado a la Concejalía de Cultura a modificar sobre la marcha el proyecto de restauración y a incrementar la partida económica destinada a la ejecución de los trabajos. La actuación, que incluye también la restauración de la ermita de El Sepulcro, se incluye en el Plan Director para la recuperación del Patrimonio Cultural tras los terremotos de 2011 y está financiada por la Consejería de Cultura que concedió una subvención al Ayuntamiento de 60.000 euros con cargo al préstamo del Banco Europeo de Inversiones.

La intervención que se realiza en esta capilla construida en el siglo XVIII, la de mayor tamaño e interés del conjunto BIC del Calvario lorquino, costará 15.000 euros más de lo previsto, que serán asumidos por el Ayuntamiento, según confirmó a LA VERDAD la concejal de Cultura, Ángeles Mazuecos.

La intervención solo contemplaba eliminar grietas y fisuras de poca envergadura en la bóveda y en los arcos, ya que, tras los terremotos, se habían ejecutado actuaciones de emergencia. Sin embargo, las catas realizadas en la cubierta por las filtraciones de agua desvelaron que el deterioro era más grave de lo que se apreció en un primer momento, tanto que se ha desmontado el tejado de la nave central y reforzado la bóveda. «Tenía una grieta que la atravesaba, se había desplazado y tenía un escalón de dos centímetros», explicó el jefe de obra, Juan José Ros.

El Paso Morado reclama la recuperación integral del templo, sobre todo de la decoración rococó del camarín

Una vez resuelto el problema estructural, se han restaurado también las pinturas decorativas del interior de la iglesia, pero el proyecto no contempla la intervención en el zócalo inferior, en uno de cuyos lados presenta humedades, ni la restauración de la decoración rococó del camarín del Cristo de la Misericordia, que data del último tercio del siglo XVIII.

El Paso Morado ha reclamado a la Dirección General de Bienes Culturales y al Ayuntamiento la recuperación integral de la capilla, sobre todo del camarín que «es la joya de la ermita», dijo a LA VERDAD su presidente, Ángel Latorre. Las molduras de madera y escayola están muy dañadas y se ha pintado un juego de trampantojos para salvar los huecos, criticó. La concejala de Cultura aseguró que se acometerá la restauración del camarín en una intervención posterior.

Trabajos en El Sepulcro

Las obras en la ermita mayor están prácticamente terminadas y los trabajos se centran ahora en la de El Sepulcro, más modesta y que no ha sufrido apenas modificaciones desde su construcción en el siglo XVIII. Se han eliminado humedades, saneado paredes y reparado las grietas que afectaban a toda la nave. También se recuperarán las pinturas originales, que habían desaparecido en un 80%. Se conservarán las oraciones y ruegos a lápiz y grabados en la pared del templo por los devotos del Cristo del Sepulcro, que fue destruido en la Guerra Civil, y que están fechadas desde los primeros años del siglo XX. Las obras en ambas ermitas finalizarán la próxima semana.